El Gobierno aprueba el anteproyecto de reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales
El Consejo de Ministros ha aprobado el 28 de abril de 2026 el anteproyecto de ley por el que se modifican la Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales, el Reglamento de los Servicios de Prevención y el Estatuto de los Trabajadores, con el objetivo de adaptar el marco preventivo a los nuevos riesgos del entorno laboral actual.
Nuevos riesgos laborales contemplados en la reforma de la Ley 31/1995
La reforma pretende ampliar la protección de las personas trabajadoras frente a riesgos que, en muchos casos, ya estaban presentes en las empresas, pero que ahora adquieren una mayor relevancia normativa: riesgos psicosociales, ergonómicos, digitales, climáticos y vinculados a la salud mental.
Una de las principales novedades es que los daños derivados del trabajo podrán ser no solo físicos, sino también mentales, cognitivos, conductuales, sociales o emocionales, lo que supone un cambio relevante en la forma de entender la prevención. La salud mental y los riesgos psicosociales se mencionan expresamente y serán objeto de desarrollo reglamentario específico.
El anteproyecto también refuerza la necesidad de integrar la perspectiva de género y edad en la gestión preventiva, así como la adaptación del trabajo a las características personales de cada trabajador. Esto tendrá especial impacto en sectores con plantillas diversas, turnicidad, carga física, exposición emocional o reincorporaciones tras bajas prolongadas.
Asimismo, el texto incorpora la obligación de tener en cuenta los riesgos derivados de la digitalización, el teletrabajo, los fenómenos meteorológicos adversos y el cambio climático, que deberán valorarse en la evaluación de riesgos y en la planificación preventiva.
Cambios organizativos y próximos pasos
Desde el punto de vista organizativo, la reforma también prevé cambios relevantes: nuevas exigencias en materia de formación preventiva, refuerzo del papel de los delegados de prevención, revisión de los servicios de prevención propios y ajenos, y medidas específicas para mejorar la prevención en pequeñas empresas.
Conviene recordar, no obstante, que por ahora estamos ante un anteproyecto de ley. La reforma deberá continuar su tramitación antes de convertirse en norma vigente. Por tanto, no estamos todavía ante obligaciones plenamente aplicables, pero sí ante una señal clara de hacia dónde evolucionará la prevención de riesgos laborales en los próximos meses.


